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LA PIROTECNIA Y LOS ANIMALES

El ruido que provocan los petardos, las tracas, las ‘bombetas’… afectan gravemente a varios colectivos de personas sensibles, como pueden ser personas de edad avanzada, personas con déficit cognitivo, otras que padecen enfermedades mentales, bebés, los niños con hipersensibilidad al sonido o hiperacusia…. y a la mayoría de animales que conviven con nosotros en nuestro territorio.

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PERROS

Cabe recordar que los animales son mucho más sensibles a los sonidos que los humanos, y que por ejemplo los perros, en promedio, tienen un rango de audición de 10.000 a 50.000 Hz, mientras que el del ser humano sólo abarca de 16.000 a 20.000 Hz. La distancia a la que puede escuchar un sonido un perro es cuatro veces superior a la de un humano. Su oído es cuatro veces más sensible que el nuestro y puede registrar 35.000 vibraciones por segundo.

GATOS

En el caso de los gatos, su oído está aún más desarrollado, teniendo incluso una sensibilidad acústica superior, con lo que son aún más sensibles a la contaminación acústica provocada por la pirotecnia.

LEGISLACIÓN

El uso de petardos y pirotecnia sólo está autorizado cuando tienen lugar en eventos de carácter cultural o festivos.

En general existe una prohibición genérica (pero no siempre) a las Ordenanzas Municipales de contaminación acústica o de convivencia del uso de material pirotécnico fuera de los eventos expresamente autorizados o de los lugares y horas señaladas para ello. 

Para hacer compatible estas prohibiciones genéricas con el empleo o el lanzamiento de petardos durante los eventos festivos, los ayuntamientos suelen dictar bandos donde se concretan las condiciones del uso de petardos y otro material (tipo de petardos, localizaciones y horario).

Ahora bien, cabe decir a todos los efectos que la regulación se incumple porque no existe una vigilancia estricta, haciendo casi imposible no sufrir sus efectos. Además, el uso de petardos no está solo limitado a los días de verbena, haciendo que sea posible oír los petardos algunos días previos, tanto de día como de noche, y se sigan sintiendo durante la verbena y hasta algunos días posteriores.

CONSECUENCIAS EN LOS ANIMALES

En el caso de gatos de colonias felinas, queremos remarcar que, además de ser animales con especial sensibilidad acústica como ya hemos comentado, en muchas ocasiones sufren actos vandálicos. Durante las noches de verbena, especialmente, hemos encontrado casos en los que se han atacado diferentes colonias lanzando los petardos directamente a los lugares donde se refugian estos animales. Estos actos suponen un maltrato animal que consideramos intolerable y que es necesario perseguir.

Además, a nivel clínico veterinario, también puede comprobarse el aumento de las consultas veterinarias y las prescripciones de medicamentos ansiolíticos para el tratamiento preventivo de los animales durante la celebración de verbenas o espectáculos con pirotecnia.

Cabe destacar que cualquier medicación tiene efectos sobre los individuos y también tiene el riesgo de causar efectos secundarios. Y especialmente en el caso de la medicación prescrita por los veterinarios para ayudar a “hacer más llevaderas” estas celebraciones, es importante saber que este tipo de medicación afecta de forma muy potente al comportamiento y la fisiología de los animales. Esta medicación está incluida dentro de los medicamentos estupefacientes, ya que está indicada para evitar que aparezcan signos claros de ansiedad, angustia y miedo y puedan sufrir consecuencias graves, como puede ser, en última instancia, la taquicardia severa, la hiperventilación y el colapso.